Amor y letras
La segunda pelicula como director y actor de Josh Radnor (el ñoño prota de Como conocí a vuestra madre dicho con todo mi ñoño cariño) sigue la buena estela dejada tras su ópera prima "Happythankyoumoreplease". Indudable que estamos ante un joven director que quiere dejar su sello personal pronto y al que solo le interesará triunfar o "no" con ese "su" tipo de películas en las que he creido reconocer que siempre pasa a disertir sobre sus eternas obsesiones; es decir, la madurez, la crisis de los cuarenta, el amor, la resignación a la vida y el inexorable y rápido paso del tiempo. En fin, nada nuevo, vuelta de tuerca al trendin topic de nuestras vidas.
En ambas películas, así como en la serie, Radnor muestra sin tapujos su enamoramiento de la ciudad de Nueva York, de la lectura y de la música. Os suena, si claro; más inevitble es entonces escuchar las consiguientes críticas de los más bajos oportunistas sin escrúpulos en la sección de turno, léase: "este joven snob aprendiz de turno de Woody Allen consigue buenas
y entretenidas películas cuyos soportables y a veces algo interesantes diálogos carecen del genio de su predecesor".
Sí, puede ser cierto, el tema carece de originalidad, no hay un atisbo de esa ironía y cinismo que ha hecho inmortal a Woody Allen, pero seamos honestos señores, no es eso lo que Radnor pretende: Ni siquiere pretende sacar oro de la prolongación de su personaje en la exitosa serie, como otros muchos piensan, yo estoy completamente seguro que ese Radnor actor y director difiere poco del Radnor real. En eso amigos, sí se parece a Woody Allen, se llama honestidad y creo que deberiammos ponerlo por fin en nuestra escala de valores por encima del genio. Me encanta Woody Allen, ya lo dije aquí, pero tengo casi treinta y cinco años, y como pienso mucho, soy profesor y veo lo que pasa a mi alrededor, me temo que mi cerebro solo puede ya administrar una ínfima cantidad de ironía. Algo sincero y con buenas intenciones es lo mejor que alguien puede ofrecerme para echarme a la boca. Esos snobs (utilizanbo bien el adjetivo ahora) crítcos de cine que balbucean semejantes improperios están demasiados cegados en su propio snobismo para darse cuenta de que Radnor no quiere hacer de Woody Allen. También se dice que los temas son poco originales y demasiados obvios en sus películas. Sí claro que lo es, no te jode. La verdad es que John Ford es un director malísimo porque en "Dos cabalgan juntos" y "Río Bravo" la amistad y la lealtad son tan obvios que parece una peli de fresa. Perdón por ser irónico.
¿La peli? Ah! Sí, bueno, es decir, em..... joven, maduro, solitario, neoyorquino, crisis de los cuarenta, profesor de literatura, taciturno, romántico, ¿snob? NO, vuelve a la tranquila y bucólica universidad en la que estudió para asistir a la jubilación de uno de sus profesores favoritos stop conoce a una joven estudiante y se enamora stop reflexiones stop conversaciones interesantes stop música y literatura stop Esto para los críticos. Para mí una real muestra de fresca reflexión sobre el tema que nos preocupa a todos, a saber, EL PASO DEL TIEMPO. Si señor, la duda, ahora que hago, yo al menos me lo pregunto, madurar es sinónimo de resignación?.
Volvieno a AMOR Y LETRAS y para acabar, es esa falta de ambición de la misma lo que la hace tran cercanamente cierta y sincera, Radnor no habla de Woody Allen, habla de él, malditos necios, y como obra sincera y amena me gusta, me gustan los diálogos y me gusta que la película sin solucionar nada deje en mí no obstante, eso sí tiene mérito, una sincera sonrisa de optimismo y me haya entretenido bien en este maldito domingo de resaca. Todo fluye porque es honesto; ya he visto mucho señores, creedme, soy profesor, voy a sitios de gafapastas y escucho música indie? jaja... La genialidad está sobrevalorada, mucha veces confundida y las más, tomada por préstamo burdamente; prefiero la honestidad y las personas que se conocen a sí mismas.
Por cierto, a Radnor le gustan las camisas con dibujitos.
domingo, 21 de abril de 2013
viernes, 28 de octubre de 2011
El rayo verde

"Quien llegue a ver el Rayo Verde será capaz de ver en el corazón de las personas y en el suyo propio y conocer el amor Verdadero"
Nouvelle Vague: denominación que la crítica utilizó para designar un grupo de cineastas franceses surgidos a finales de la década de 1950. Los nuevos realizadores reaccionaron contra las estructuras que el cine francés y americano imponían hasta ese momento y, postularon como máxima aspiración, no sólo la libertad de expresión, sino también la libertad técnica en el campo de la producción fílmica. Apostaron por films más realistas y cotidianos de bajo presupuesto y pretensión comercial.
¿Es la Nouvelle Vague una verdadera revolución cinematográfica sin la que es posible entender el cine posterior, o se trata más bien de otro bautismo falso, el enésimo empleo del comercial término "nueva ola" en diversas épocas y artes varios?. Muchos piensan en la sobrevaloración del cine francés de esa época y aceptan para sí la idea de que la llamada "Nouvelle Vague"" no es más que otro capricho de ciertos hijos de papá snobs por hacer cine de una forma diferente (pues menuda oroginalidad); y este término es usado por ciertos pedantes pseudointelectuales que cuando nombran "Los 400 golpes" de Truffaut exigen que te pongas de rodillas y alabes su increible sapiencia cinematográfica. ¿Vale todo en la experimentación con el lenguaje cinematográfico?
Nouvelle Vague: denominación que la crítica utilizó para designar un grupo de cineastas franceses surgidos a finales de la década de 1950. Los nuevos realizadores reaccionaron contra las estructuras que el cine francés y americano imponían hasta ese momento y, postularon como máxima aspiración, no sólo la libertad de expresión, sino también la libertad técnica en el campo de la producción fílmica. Apostaron por films más realistas y cotidianos de bajo presupuesto y pretensión comercial.
¿Es la Nouvelle Vague una verdadera revolución cinematográfica sin la que es posible entender el cine posterior, o se trata más bien de otro bautismo falso, el enésimo empleo del comercial término "nueva ola" en diversas épocas y artes varios?. Muchos piensan en la sobrevaloración del cine francés de esa época y aceptan para sí la idea de que la llamada "Nouvelle Vague"" no es más que otro capricho de ciertos hijos de papá snobs por hacer cine de una forma diferente (pues menuda oroginalidad); y este término es usado por ciertos pedantes pseudointelectuales que cuando nombran "Los 400 golpes" de Truffaut exigen que te pongas de rodillas y alabes su increible sapiencia cinematográfica. ¿Vale todo en la experimentación con el lenguaje cinematográfico?
Tratemos de arrojar algo de luz al respecto. Como ya sabeis, yo no me pongo nunca en ningún extremo, puedo presumir siempre de una cierta objetividad, y citaré por lo tanto algunos directores y títulos aislados para dar a entender, en mi opinión, lo que es y no es truco y verdad en la famosa nueva ola francesa cinematográfica.
Truffaut, Rohmer, Godard... todo el mundo coincide en situar a "Los 400 golpes" como el pistoletazo de salida de esta corriente artística, y otros tantos no se cansan de adorar a Godard como su verdadero gurú, lo cual aderezado con su declarado y demostrado activismo político al lado del Partido Comunista y de la revolución cultural China, hacen los mimbres adecuados para convertirlo en poco menos que un Dios particular. "Al final de la escapada" tiene una frescura y un estilo narrativo novedoso que no podemos obviar, pero algunos de sus films posteriores como "Vivir su vida" , "Banda aparte" o "Pierrot el loco", a pesar de innovar grandilocuentemente con las técnicas cinematográficas (racords a destiempo, uso anárquico del sonido y música, encuadres diversos e imposibles, técnicas narrativas varias y mezcladas...); al verlo todo en conjunto... carece de sentido. Las películas son un bloque, una idea preconcebida, y cuando Godard acaba por montar la obra, nos encontramos ante una insidiosa amalgama de tomas e imagenes inanimadas cuya historia está desmembrada, perdiendo así todo el interés. Siempre diré, no obstante, que sus temas filosóficos, políticos y existenciales son sublimes. Godard es un ensayista, un poeta, un filósofo, pero nunca será un director de cine. Lo siento mucho por algunos.
Y Rohmer? me dije. Busqué en internet... foros, filmografía, bigrafía... Rohmer clasifica sus películas en series. Seis de ellas están encuadradas en lo que él llama "Cuentos morales y proverbios". He visto cuatro: "La coleccionista", "Pauline en la playa", "El rayo verde" y "Mi noche con Maud". Otra serie es "Cuentos" y ahí he tenido la fortuna de ver "Cuento de invierno". No analizaré cada uno de estos títulos aparte porque necesitaría un post para cada uno y me quedaría corto. Lo cierto es que el estilo narrativo y estético de Rohmer sí se solidifica en cada film perfectamente. Su naturalidad, sin perder originaliad, su sencillez y belleza sí encuadran perfectamente sus películas. Sus guiones son existencialistas e intimistas y se asientan perfectamente y su forma de rodar es perfectamente reconocible: tomas cercanas en primera persona (a veces parecen más entrevistas y disertaciones personales o ensayos), uso del color excepcional y bellísimo, fotografía excelente y cuando la cámara se mueve lo hace con sentido y ningún movimiento sobra ni es en falso...
Por supuesto, los temas expuestos son los mismos que los de sus contemporáneos:
Mi noche con Maud: un intelectual cristiano entre el engaño propio y los remordimientos, lucha contra sí mismo y su esencia, el deseo, lo natural, lo divino, las mujeres, el arrepentimiento, sus diálogos con su amigo filósofo comunista, la sociedad, la política, surge el Pascal matemático y religioso...
La coleccionista: dos snobs (en el buen sentido de la palabra) y una joven y preciosa chica comparten una agradable casa de verano en el campo... la belleza, Literatura, el sexo, jugar con las personas, ¿es mejor la soledad intelectual fuera de un mundo ignorante e hipócrita o somos esencialmente seres sociales?
El rayo verde: film más intimista que trata hechos mas cotidianos y bajos (llamémosle así)... la soledad, la incomprensión, la búsqueda de la verdad, del amor propio...
Cuento de invierno: fábula exquisita de la búsqueda del amor verdadero...
La diferencia estriba en que con Rohmer, estos temas, LOS TEMAS, pasan de la Literatura al Cine de manera existosa llegando los filmes a buen puerto. Todo casa de una forma preciosa como en una complicada fórmula matemática que al final es resoluble.
Las películas de Rohmer me parecen un ejrcicio de sinceridad encomiables, poseen una naturalidad y certeza absorventes. Una valentía al hacer cine que me ha estremecido. Rohmer filma la vida misma sin artificios ni engaños (que aprendan otros). Nosotros vivimos sus películas.
En conclusión, abajo con la generalidad del término Nouvelle Vague, odio la sempiterna pedanteriá intelectual francesa. Honestamente, me quedo con Eric Rohmer.
Usted tiene dos cosas que perder: la verdad y el bien, y dos cosas que comprometer: su razón y su voluntad, su conocimiento y su bienaventuranza; y su naturaleza posee dos cosas de las que debe huir: el error y la miseria. Su razón no está más dañada, eligiendo la una o la otra, puesto que es necesario elegir. He aquí un punto vacío. ¿Pero su bienaventuranza? Vamos a pesar la ganancia y la pérdida, eligiendo cruz (de cara o cruz) para el hecho de que Dios existe. Estimemos estos dos casos: si usted gana, usted gana todo; si usted pierde, usted no pierde nada. Apueste usted que Él existe, sin titubear.
Blaise Pascal (1670)
Usted tiene dos cosas que perder: la verdad y el bien, y dos cosas que comprometer: su razón y su voluntad, su conocimiento y su bienaventuranza; y su naturaleza posee dos cosas de las que debe huir: el error y la miseria. Su razón no está más dañada, eligiendo la una o la otra, puesto que es necesario elegir. He aquí un punto vacío. ¿Pero su bienaventuranza? Vamos a pesar la ganancia y la pérdida, eligiendo cruz (de cara o cruz) para el hecho de que Dios existe. Estimemos estos dos casos: si usted gana, usted gana todo; si usted pierde, usted no pierde nada. Apueste usted que Él existe, sin titubear.
Blaise Pascal (1670)
lunes, 12 de septiembre de 2011
Las invasiones bárbaras
La razón que me lleva a escribir en el blog un año después, espero no volver a dejarlo mucho tiempo... es una cinta canadiense del 2003: "Las invasiones bárbaras", óscar a la mejor película extranjera dicho año. Ya había oído hablar de ella y hace unos días me decidí a verla... En fin, ¿por dónde empezar?
Si me dijeran de entrada que intente imaginar una película que trata de encontrar respuestas y en la que tengan buena cabida temas tan interesantes y dispares como la decadencia económica y ética de la sociedad americana (del mundo occidental por extensión), la Historia, la revolución cultural, la política, las relaciones personales y familiares, la amistad, la fidelidad, el amor, las drogas, la muerte, ¿cómo vivir?... el sentido de todo... le diría que es un loco pretencioso o peor: un incorregible con demasiado tiempo libre buscando infructuosamente respuestas inexistentes. ¿O no?
Las invasiones bárbaras no trata de buscar esas soluciones, ni de hacer demasiados juicios morales al respecto (ya dije en más de una ocasión que dicho cometido es difícil, si no imposible), pero nos retrata una situación lo bastante idónea como para disfrutar de unos pensamientos y diálogos que disertan sobre todo ello, quizás de una manera muy resumida en ocasiones (no hay más remedio) o pasando de puntillas sobre otros tantos temas lo suficientemente densos como para merecer ese trato. Esa, estoy seguro, es una razón que muchos usarán para decir que es una película a medias. No obstante, la frescura y valentía de la cinta corrigen en gran medida tales carencias.
Como buena película franco-canadiense, hereda algo de sus ilustrísimos antepasados... frescura y realismo de goddard, intimismo de truffaut y sobre todo, ese toque made in eric rohmer sobre las difíles y, en ocasiones, tormentosas relaciones familiares. Sí, ya lo sé, es decir mucho para una sola obra... pero hacía tiempo que no me encontraba frente a frente con algo tan verídico y real que no parece cine, algo que te saca de las entrañas tales sensaciones tan familiares, para acabar diciendo una frase tan pueril y tópica como "la vida es así". Joder, ¡qué complicado y fácil al mismo tiempo! ¡qué obvio y aún así hermoso!
Ya habréis observado que no he dicho ni una palabra sobre la trama.. ¿acaso importa?
¡Solo importa que la veáis y disfrutéis como siempre!
"Al contrario de lo que mucha gente piensa el siglo XX no ha sido particularmente sangriento. Las guerras han generado 100 millones de muertos. Eso es una cifra generalmente aceptada. Añade 10 millones más para el Gulag Ruso. La mafia China, no lo sabremos nunca, pero digamos un millón. Eso nos da 130 o 135 millones de muertos. No es muy impresionante si pensamos que en el siglo XVI los españole y los portugueses han conseguido, sin cámara de gas, ni bombas hacer desaparecer 150 millones de indígenas de América Latina. Es mucho trabajo hermana, 150 Millones de personas a la hacha. Diríamos que tenían el apoyo de su iglesia, pero igualmente es un buen trabajo. A tal punto, que en América del Norte; los holandeses, los ingleses, los franceses y eventualmente los americanos se inspiraron y degollaron a su vez a otros 50 millones. 200 millones de muertos en total. La mayor masacre de la humanidad ocurrió aquí, alrededor nuestro. Y sin el mínimo museo del Holocausto. La historia de la Humanidad, hermana, es una historia de horrores"
Las invasiones bárbaras
martes, 20 de abril de 2010
Cine de los setenta

Siempre habíamos elegido las películas en torno a una cierta temática pero nunca las habíamos seleccionado atendiendo a la época, así que pensando un poco decidimos que los convulsos años setenta (al igual que en la música) produjeron inolvidables filmes y supusieron, probablemente, la época más fructífera e innovadora en cuanto al séptimo arte se refiere.
Creo que la selección es bastante recomendable y el lógico énfasis que cada presentador pondrá en su particular elección producirán un estupendo cierre a nuestro amado club este año. Pinchad en el cartel para ver mejor las fechas. ¡Animaros!
domingo, 4 de abril de 2010
Rollerball
He recibido por e-mail una petición de mi querido y admirado Pedro Jesús sobre si quería publicarle la siguiente entrada referente a una película que a mí también , amigo Peter, me encanta y fascina: "Rollerball".
Así que, no solo no me importa, sino que me llega de orgullo y satisfacción publicar tu artículo.
Y lo haré con cualquier contribución que hagáis con las siguientes condiciones: seáis amigo, lector del blog y tengáis la sapiencia propia de sociólogos como Peter. Un saludo hermano y ¡Gracias!
Así que, no solo no me importa, sino que me llega de orgullo y satisfacción publicar tu artículo.
Y lo haré con cualquier contribución que hagáis con las siguientes condiciones: seáis amigo, lector del blog y tengáis la sapiencia propia de sociólogos como Peter. Un saludo hermano y ¡Gracias!
Ayer vi una película de 1975 que me impacto y me dejo una sensación de desasosiego. Era Rollerball, una peli que giraba en torno a un juego imaginario donde se enfrentaban dos equipos cada uno de los cuales contaba con jugadores sobre patines y en moto y tenían que meter una bola de acero en la "portería" del equipo rival que era una especie de cono con un campo magnético que atraía la bola cuando entraba en su campo de acción. La liga era internacional y en ella se enfrentaban equipos de grandes ciudades del mundo controlados por grandes corporaciones mundiales como Houston, Madrid, Tokio y Nueva York.
El juego en principio tenia sus reglas aunque era tremendamente sangriento, pero a medida que se acercan a la final la reglas comienzan a cambiar. Hasta aquí todo normal. Pero bajo este juego del futuro se esconde una nueva forma de organización mundial tanto a nivel económico y nivel social. Un mundo dividido socialmente entre ejecutivos y no ejecutivos donde estos últimos solo pueden elegir entre ser esclavos obedientes teniendo todas sus comodidades materiales cubiertas o la muerte. La gran corporación lo controla todo: energía, transportes, vivienda, mercado, etc. Rollerball es una película de gladiadores del siglo XXI donde los luchadores son los jugadores y los emperadores son los ejecutivos que deciden cuando viven y cuando deben morir.
Es una historia de esclavitud moderna donde se clasifica a las personas, cuyos aspectos de su vida son todos controlados. A imagen de los regímenes dictatoriales de la historia el acceso a la información esta restringido para evitar que se propaguen teorías redentoras y por supuesto no se puede conseguir información sobre quien son los gobernantes y como llegaron al poder. Una sociedad en la que los hombres viven más como animales que como personas. La supervivencia es cosa de obediencia y trabajo e incluso el derecho de pernada esta vigente. Así le ocurre a Jonathan, el protagonista, que ve como su mujer es reclamada por un ejecutivo y tiene que ceder a sus pretensiones.
Desgraciadamente el desarrollo de los acontecimientos desde 1975 a la actualidad nos acerca más al mundo imaginado por Norman Jewison de lo deseable: los estados pierden fuerza ante los intereses de las multinacionales, los ejecutivos de las corporaciones a veces tienen más poder que los propios politicos (Florentino, Botín...), la capacidad de tener un sueño placentero esta supeditado a una pastilla y los indivudios viven aislados en su mundo de comodidad y tecnología. La inoperancia de los gobiernos nacionales para resolver los problemas económicos en estos momentos de crisis es la prueba más palpable de que no son ellos los que tienen la sartén por el mango y son meros ejecutores de las voluntades de los ejecutivos que están en un peldaño superior en la pirámide del poder.
Lo peor de todo y como dijo Spinoza: "Los hombres luchan por su esclavitud como si se tratase de su libertad". Pedro Jesús Toril.
El juego en principio tenia sus reglas aunque era tremendamente sangriento, pero a medida que se acercan a la final la reglas comienzan a cambiar. Hasta aquí todo normal. Pero bajo este juego del futuro se esconde una nueva forma de organización mundial tanto a nivel económico y nivel social. Un mundo dividido socialmente entre ejecutivos y no ejecutivos donde estos últimos solo pueden elegir entre ser esclavos obedientes teniendo todas sus comodidades materiales cubiertas o la muerte. La gran corporación lo controla todo: energía, transportes, vivienda, mercado, etc. Rollerball es una película de gladiadores del siglo XXI donde los luchadores son los jugadores y los emperadores son los ejecutivos que deciden cuando viven y cuando deben morir.
Es una historia de esclavitud moderna donde se clasifica a las personas, cuyos aspectos de su vida son todos controlados. A imagen de los regímenes dictatoriales de la historia el acceso a la información esta restringido para evitar que se propaguen teorías redentoras y por supuesto no se puede conseguir información sobre quien son los gobernantes y como llegaron al poder. Una sociedad en la que los hombres viven más como animales que como personas. La supervivencia es cosa de obediencia y trabajo e incluso el derecho de pernada esta vigente. Así le ocurre a Jonathan, el protagonista, que ve como su mujer es reclamada por un ejecutivo y tiene que ceder a sus pretensiones.
Desgraciadamente el desarrollo de los acontecimientos desde 1975 a la actualidad nos acerca más al mundo imaginado por Norman Jewison de lo deseable: los estados pierden fuerza ante los intereses de las multinacionales, los ejecutivos de las corporaciones a veces tienen más poder que los propios politicos (Florentino, Botín...), la capacidad de tener un sueño placentero esta supeditado a una pastilla y los indivudios viven aislados en su mundo de comodidad y tecnología. La inoperancia de los gobiernos nacionales para resolver los problemas económicos en estos momentos de crisis es la prueba más palpable de que no son ellos los que tienen la sartén por el mango y son meros ejecutores de las voluntades de los ejecutivos que están en un peldaño superior en la pirámide del poder.
Lo peor de todo y como dijo Spinoza: "Los hombres luchan por su esclavitud como si se tratase de su libertad". Pedro Jesús Toril.
martes, 23 de marzo de 2010
Woody Allen y Nueva York
Me gusta Woody Allen por muchas razones, pero el motivo de más peso que puede que explique mi admiración por él y por otros tantos genios del cine, es su increíble capacidad para decir sin necesidad de eufemismos ni gestos políticamente correctos (otra de las malditas plagas actuales), verdades como puños.
¿Cómo no gustarme alguien que comprende mejor que el resto de los mortales la terrible incongruencia de muchas de las situaciones cotidianas que aceptamos como normales? Alguien que es capaz de darse cuenta de lo absurdo que hay en muchos de nuestros comportamientos. Alguien que es capaz de analizar como nadie las relaciones humanas, la sociedad, las distintas razas, las guerras y sus causas, la historia... de una forma científica y objetiva... para acabar mirando el mundo desde un punto de vista más personal y sacarte, unas veces un suspiro de melancolía y resignación, y otras tantas una sonrisa irónica o carcajada inevitable. Eso es la definición de genio inconfundible.
Woody Allen nació en su amado Nueva York el 1 de diciembre de 1935, de familia de origen judío. Durante su infancia aprendió a tocar el violín y el clarinete. Su amor por la música (probablemente igual a su amor al cine) le ayudó bastante en las posteriores elecciones de las bandas sonoras para sus películas. Las posibilidades que se le ofrecían al pertenecer a la clase neoyorquina acomodada le permitieron ver toda clase de cine, y su increíble inteligencia hicieron el resto para poder empaparse de lo mejor del séptimo arte y poder admirar a sus particulares dioses: Welles, Bergman y Kubrick; gigantes comparados con él según sus propias palabras "Soy lo suficientemente bajo y feo como para triunfar por mí mismo".
A pesar de comenzar su carrera como humorista escribiendo monólogos, no podía tardar mucho en realizar sus primeros filmes: "El dormilón", "Bananas", "La última noche de Boris Grushenko"... comedias desternillantes donde los geniales gags conviven de forma perfecta con sus sempiternas obsesiones sexuales, sociales, existenciales... no podía quedar en comedia... Poco después abrió su parte más introspectiva y realizó su eterna obra maestra "Annie Hall", aunque yo prefiera "Manhattan"; dos perlas del séptimo arte que resumen perfectamente quién es Woody Allen: el mejor exponente de filósofo contemporáneo capaz de reírse de todo, incluso de él mismo , sin perder un ápice de verdad y agonía en sus palabras. ¿Cómo no ser un lamentable neurótico si se es capaz de ver y entender lo que él ve? Jamás se cansará de nombrar a Nietzsche, Groucho, Freud...
Su cine lo tiene todo: realismo, tratado con humor e ironía... existencialismo, tratado con humor e ironía, la vida tratada con humor e ironía, las relaciones y el sexo tratados con humor e ironía... ¿pero es que acaso no tiene este genio esa parte romántica que tanto critica él mismo, cuestionando incluso su existencia?. Pues sí, ese pequeño recodo que escapa a su parte racional se llama Nueva York (Manhattan), ciudad y barrio que retratará y homenajeará en el resto de su prolífica y excelente filmografía, lo cual comprendí al sentarme en un banco de Brooklyn con Antonio y Nacho para contemplar las luces de la gran manzana, ese mismo lugar del famoso fotograma de "Manhattan".
¿Qué Woody Allen preferís? ¿Ese odioso enano neurótico y racional capaz de ironizar y reírse de todo, hasta de sus propios orígenes?, ¿o al entrañable, pequeño, irracional e indefenso hombre amante de la música, del cine, de Manhattan, de la vida...? Entended como yo que son dos caras de la misma persona y que todos presentamos la misma dualidad. Sacad siempre que podáis la segunda. ¡Hasta pronto!.
"Yo fui expulsado en el colegio por copiar en el examen de metafísica: miré en el alma del muchacho que se sentaba al lado de mí"
Woody Allen
Un último favor, queridos lectores: Pinchad el siguiente enlace: Comienzo "Annie Hall"
martes, 16 de marzo de 2010
El pequeño gran hombre
Dustin Hoffman, al igual que muchos actores de esa maravillosa generación (finales de los sesenta y principios de los setenta) como Al Pacino, Robert de Niro, John Voight,... quizá haya visto mermada su merecida reputación con nombres de filmes de las dos últimas décadas que no estaban a la altura de semejantes monstruos interpretativos.
Pero echemos un vistazo a sus primeros papeles: "El graduado", "Cowboy de medianoche", "Perros de paja", "Papillon", "Lenny", "Todos los hombres del presidente", "Marathon man", "Kramer contra Kramer" y "Tootsie"!!! y entonces pocos se atreverán a negar la variedad y calidad de las interpretaciones y películas en las que Dustin Hoffman participó. En la década de los setenta (nuestro próximo ciclo del cine-club por cierto) trabajó en buena parte de las mejores obras de esa estupenda e innovadora época y con muchos de sus mejores directores contemporáneos: Mike Nichols, Sam Peckinpah, Sidney Pollack, John Schlesinger... Y si hablamos de premios, cuenta con nada menos que siete nominaciones a los Oscars (logrando dos estatuillas) y ¡catorce! a los Globos de Oro (consiguiendo nada menos que seis).
Los hermanos Galán me dijeron una vez que les parecía un actor algo sobrevalorado y con un estilo interpretativo harto sobreactuado. Es curioso que a mi me resulte todo lo contrario, y no entiendo como en otros actores (por ejemplo Jack Nicholson) la sobreactuación sí se considera una virtud interpretativa que incluso caracteriza y da mérito a quien la usa. Repasad de nuevo la lista de películas que he nombrado antes y decidme si se trata de un actor en realidad sobreactuado que recurre a infinidad de tics para caracterizar todos sus personajes, al contrario, pienso que se trata del mejor exponente de actor de método que es capaz de mimetizarse para adentrarse de la mejor manera posible en cada uno de sus personajes.
Hace poco leí en alguna parte que mantiene hace tiempo una sana rivalidad interpretativa con Al Pacino. Me alegro, porque para mí son superiores a Robert de Niro y Jack Nicholson, esos sí exageran sus personajes.
¿Qué prefiero de su filmografía? Si echáis un vistazo a sus papeles en "Perros de paja" y "Tootsie" os daréis cuenta de la versatilidad de sus interpretaciones. Imposible no admirar y conmoverse ante su papel como Michael-Dorothy en la comedia de Pollack.
Dustin Hoffman es alguien a quien Lawrence Olivier, celoso o asombrado, tuvo que recordarle que el trabajo interpretativo es actuar, sin necesidad de dejarse la vida en ello. Os referiré la mítica anécdota ocurrida durante el rodaje de "Marathon Man". En una de las escenas finales Dustin tenía que aparecer absolutamente agotado, y ese día se presentó en el plató con un aspecto lamentable. Lawrence le preguntó:
-¿Qué te pasa Dustincillo?
-Nada, que como hoy tengo la escena en la que estoy agotado, no he dormido en toda la noche y además, he venido desde e l hotel corriendo. Así me meto mejor en la piel del personaje.
-Ah... Y, ¿por qué no lo interpretas?
Son dos maneras de entender el oficio, Dustin seguía el "método" y Lawrence era actor. Pero yo me pregunto, ¿qué es en realidad ser actor?
Nos metemos de lleno en la discusión de la valía del famoso método Stanislavski, y aunque mucha gente piensa que la anterior situación supone el triunfo de un verdadero actor como Lawrence Olivier sobre Dustin Hoffman, yo siempre la consideré como un ejemplo de la gran admiración que el mismísimo Sir Lawrence sentía por el pequeño gran hombre.
Desde aquí mi pequeño homenaje a este gran actor, que a pesar de no contar con un físico carismático y atrayente como Robert Redford o Paul Newman, consiguió hacerse un hueco en el selecto club de los más grandes, dejando en mi retina escenas inolvidables, eso es lo que cuenta...
Paseando por Central Park lo recordamos corriendo en "Marathon Man", ¿verdad Galanos? ¡Hasta pronto!
"He sido mejor hombre contigo como mujer de lo que nunca había sido con una mujer como hombre."
Tootsie
Dustin Hoffman
domingo, 14 de marzo de 2010
Ciclo "Cine y pensamiento positivo"

Tenemos de nuevo otro ciclo a nuestras espaldas y no está de más decir otra vez la magnífica elección, presentación y debate por partes de todos los miembros del cineclub de las cinco películas.
Y por supuesto no paramos... el próximo... cine en los años 70, probablemente la década más prolífica e innovadora en cuanto a cine y otras artes, ¡época de cambio!.
Ya os informaré. Saludos.
viernes, 12 de marzo de 2010
La mujer del cuadro
Todo el mundo suele relacionar la época dorada del cine americano con los años treinta y cuarenta, épocas de esplendor para el cine optimista de Capra, las primeras comedias de Howard Hawks y sobre todo para el magistral cine llamado "negro" con sus atrayentes antihéroes desafiando las leyes de la lógica-práctica para crear su propia moralidad por encima del resto de los mortales: la imagen de Humphrey Bogart cigarro en boca llamando a Lauren Bacall...
Probablemente la mayor parte de la gente coincidirá en señalar "El sueño eterno" y "Tener y no tener" de Howard Hawks; "Cayo largo", "El halcón maltés" y "La jungla de asfalto" de John Huston; "Casablanca" de Michael Curtiz o la inmejorable "Perdición" del maestro Billy Wilder como máximos exponentes del citado género; pero yo rescataré, una vez más, mis dos preciadas joyas personales: "Perversidad" y "La mujer del cuadro" dirigidas por el arquitecto del cine Fritz Lang.
No os hablaré ahora del genial director vienés, mejor revisad la entrada "Oscuridad, luces y sombras" donde comento el cine expresionista alemán de los años veinte y de la enorme influencia de su estética cautivadora en filmes tales como "Metrópolis", "Nosferatu", "Las tres luces", "El gabinete del doctor Caligari"... los responsables: Fritz Lang, Murnau, Wiene, Pabst...
Pero cuando mi admirado Lang tuvo que huir de Europa al comenzar la ascensión de Hitler al poder, rechazando incluso la dirección de los estudios alemanes de la UFA a petición del mismísimo tercer Reich, llegó a Hollywood y encontró otra manera de entender el cine, otra finalidad, otros géneros... y quizás llego a comprender lo fácil que fue para semejante genio (creador otrora de obras socialmente tan comprometidas y estéticamente tan innovadoras) coger buenos guiones (en esa época abundaban más que hoy la telebasura) y hacer excelentes películas de cine negro (estoy seguro que un género menor para él).
Así nació "Perversidad" y "La mujer del cuadro", en mi opinión superiores a las anteriormente nombradas porque unen un buen guión y un magnífico trabajo de Edward G. Robinsn y Joan Bennett con el sello personal que supone la particular forma de rodar del arquitecto: atmósferas agobiantes, planos y movimientos de cámara sorprendentes y utilización perfecta de la luz y las sombras.
¡Vaya! pero si yo quería hablaros de "La mujer del cuadro"... mejor vedla vosotros mismos y disfrutad de una de las cumbres del género policíaco, donde la dirección de Lang y el talento de Robinson se unen para crear una de las joyas del séptimo arte. Buen provecho amigos.
jueves, 11 de marzo de 2010
Su juego favorito
¿Cómo es posible que, en ciertas ocasiones, en la vida del hombre más respetado, acomodado y sensato aparezca la mujer más loca, atrevida y caótica para poner patas arriba la vida del primero, y aún así éste no pueda evitar enamorarse locamente de ella?
Si quiere ver un magnífico ejemplo del por qué las mujeres son en realidad el sexo fuerte y cómo es posible que nos vuelvan tan locos... vea ¡Su juego favorito!, la comedia más refrescante y divertida de Howard Hawks... y ponga un poco de sal en su vida.
martes, 9 de marzo de 2010
Río Bravo

Río Bravo no es una película del Oeste...
Río Bravo es la historia de una amistad.
Río Bravo es la historia de la lealtad bien entendida, esa que se demuestra con hechos y no con palabras.
Río Bravo es una historia de tres hombres fieles a sus ideales, sin miedo, esa clase de hombres rara abis que aparecen en cualquier época y lugar para desafiar la injusticia establecida y nadar contracorriente a sabiendas de que en la mayor parte de los casos perderán. A eso se le llama valor: combatir por tí, por un amigo y por nadie o nada más.
Río Bravo... o como decir sin palabras que a pesar de lo hondo que has caído, en el momento que te haga comprender que solo tú has de tener el valor suficiente para salir de ese pozo, allí estaré para coger tu mano.
Río Bravo es la eterna historia de aquellos que eligen vivir diferente.
Río Bravo es una película del Oeste.
"No me gusta ver a sus hombres en el camino bloqueando el pueblo. No me gusta que nos vigilen y que traten de cazarnos traicioneramente. No me gusta que maten a un amigo mío una hora después de haber dicho que iba a ayudarme. Y no me gusta usted Burdett, porque es el culpable."
Río Bravo
John Wayne
John Wayne
jueves, 4 de marzo de 2010
Esplendor en la hierba
Sin duda la película que mejor y de manera más hermosa narra el increíble esplendor que todos sentimos en nuestra juventud, ese sentimiento de infinita ingenuidad e inocencia al descubrir la belleza de las cosas, el amor, la felicidad... para después hacernos caer en el profundo pozo de la certeza que supone saber que todo es efímero y que solo quedan los recuerdos... es "Esplendor en la hierba".
No es extraño pensar que Elia Kazan ("Un tranvía llamado deseo", "Viva Zapata", "La ley del silencio", "Al este del edén"...) consiguiese trasladar la juventud y la belleza al séptimo arte de la manera más poética posible; y a pesar de la enorme grieta en su expediente que supuso la traición a sus compañeros en la caza de brujas del Mccarthismo; para mí siempre será el director de mayor sensibilidad de la historia... quizás solo igualado por Mankiewicz.
Mi definición de belleza es el rostro enamorado de Natalie Wood en los primeros fotogramas del filme, sus ojos muestran esa inocencia y felicidad que sólo se pueden sentir en un momento concreto de la existencia, algo que no volverá... Esa mirada la convirtió en una estrella y supuso , sin duda, su mejor y más recordada interpretación... algo que para bien y para mal la persiguió hasta el fin de sus días... la película resultó ser el lamentable presagio de la vida tortuosa del rostro más bello e inocente del cine...
Repito otra vez inocencia, porque solo si es es inocente se puede apreciar la auténtica belleza para alcanzar la verdadera felicidad... por favor, no perdáis ese punto de inocencia e ingenuidad... porque cuando lo hagáis os daréis cuenta de que ya jamás volveréis a sentir lo mismo...
No es extraño pensar que Elia Kazan ("Un tranvía llamado deseo", "Viva Zapata", "La ley del silencio", "Al este del edén"...) consiguiese trasladar la juventud y la belleza al séptimo arte de la manera más poética posible; y a pesar de la enorme grieta en su expediente que supuso la traición a sus compañeros en la caza de brujas del Mccarthismo; para mí siempre será el director de mayor sensibilidad de la historia... quizás solo igualado por Mankiewicz.
Mi definición de belleza es el rostro enamorado de Natalie Wood en los primeros fotogramas del filme, sus ojos muestran esa inocencia y felicidad que sólo se pueden sentir en un momento concreto de la existencia, algo que no volverá... Esa mirada la convirtió en una estrella y supuso , sin duda, su mejor y más recordada interpretación... algo que para bien y para mal la persiguió hasta el fin de sus días... la película resultó ser el lamentable presagio de la vida tortuosa del rostro más bello e inocente del cine...
Repito otra vez inocencia, porque solo si es es inocente se puede apreciar la auténtica belleza para alcanzar la verdadera felicidad... por favor, no perdáis ese punto de inocencia e ingenuidad... porque cuando lo hagáis os daréis cuenta de que ya jamás volveréis a sentir lo mismo...
Sí, efectivamente, debo admitir que esta película es una de las razones de mi eterna resistencia a crecer, a madurar (maldito eufemismo), a dejar de sentirme joven.
Pero es que la felicidad es por definición efímera, y ese es el contundente mensaje de la película... un sentimiento tan agridulce que te perforará hasta llegar al lugar más recóndito de tu alma...
"Aunque mis ojos ya no puedan ver ese puro destello que me deslumbraba. Aunque ya nada pueda devolverme las horas de esplendor en la hierba, de la gloria en las flores, no debemos afligirnos, pues siempre, la belleza subsiste en el recuerdo"
jueves, 25 de febrero de 2010
El club de los poetas muertos

"El día de hoy no se volverá a repetir. Vive intensamente cada instante. Lo que no significa alocadamente, sino mimando cada situación, escuchando a cada compañero, intentando realizar cada sueño positivo, buscando el éxito del otro, examinándote de la asignatura fundamental: el Amor. Para que un día no lamentes haber malgastado egoístamente tu capacidad de amar y dar vida".
"Sólo al soñar tenemos libertad, siempre fue así, y siempre así será".
"Fuí a los bosques porque queria vivir a conciencia, queria vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida, y dejar a un lado todo lo que no fuese vida, para no descubrir en el momento de mi muerte, que no había vivido".
"¡Oh capitán, mi capitán!".
"Sólo al soñar tenemos libertad, siempre fue así, y siempre así será".
"Fuí a los bosques porque queria vivir a conciencia, queria vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida, y dejar a un lado todo lo que no fuese vida, para no descubrir en el momento de mi muerte, que no había vivido".
"¡Oh capitán, mi capitán!".
lunes, 22 de febrero de 2010
Ágora
No me gusta pedir opinión sobre alguna película antes de verla, al contrario, prefiero verla por mí mismo sin leer sinopsis y críticas previas. No obstante, antes de visionar la esperada "Ágora" de Amenábar oí en más de una ocasión que era un film que carecía de la frescura y calidad de las anteriores películas del director madrileño.
Me vais a permitir y perdonar que por una vez me ponga un pelín prepotente para deciros que lo siento mucho por aquellas personas que carecen de los conocimientos sociales, históricos e incluso matemáticos necesarios para comprender la cinta de Amenábar en toda su dimensión.
La historia narra de forma formidable un acontecimiento histórico, social y religioso tan importante y tan clave para el desarrollo de nuestra historia, que decir de ella que es una película épica más, sin nada nuevo que aportar e incluso anacrónica... es decir muy poco.
Me vais a permitir y perdonar que por una vez me ponga un pelín prepotente para deciros que lo siento mucho por aquellas personas que carecen de los conocimientos sociales, históricos e incluso matemáticos necesarios para comprender la cinta de Amenábar en toda su dimensión.
La historia narra de forma formidable un acontecimiento histórico, social y religioso tan importante y tan clave para el desarrollo de nuestra historia, que decir de ella que es una película épica más, sin nada nuevo que aportar e incluso anacrónica... es decir muy poco.
Ya sabéis que me precio de mirar las cosas objetivamente y sin prejuicios, pero he de confesaros que en esta ocasión no pude evitar pensar a raíz de algunos comentarios, que Amenábar se ensañaría con la religión cristiana y con el enorme destrozo que los seguidores de dicha religión (creciente en aquella época) llevarían a cabo con el saber clásico y la biblioteca de Alejandría, convirtiendo una supuesta obra maestra en un acto de subjetivismo y partidismo del que toda buena película debe carecer. Nada más lejos de la realidad. La película nos cuenta sin ningún tipo de adhesión a cierta religión o postura moral, una época clave en la historia mundial... el crecimiento y sustitución de una religión predominante por otra, el derrumbamiento de ciertas bases sociales que serán suplantados por otras... el paso de una moralidad a otra, sin que nada en definitiva realmente importante cambie en el mundo. Ese es el maravilloso mensaje del director. Lo único que cobra importancia es la fe de algunas personas, de la filósofa-matemática Hipatia de Alejandría sobre todo y de su búsqueda incansable de la verdad. Y todo ello lo hace estableciendo continuamente en la cinta diversas metáforas exquisitas cada vez que ella alcanzaba un nuevo descubrimiento o paso hacia su incesante búsqueda de la verdad, de su libertad. Si a ello le añadimos la perfecta realización y guión de Amenábar y su inseparable y magnífico co-guionista Mateo Gil, resulta una película digna de todo elogio. Lo siento mucho por todos aquellos que no han sabido ver todo esto.
Pero claro, para eso es necesario ver el mensaje clave del genial director que dice que las guerras y los odios presentes a lo largo de toda la historia de la humanidad no son producidos ni por dinero ni por amor, sino simplemente por una cosa que todos llamamos satisfacción personal y orgullo en forma de poder. Lo que ocurre, es que ese poder una veces se llama política, otras veces se llama dinero y otras tantas amor y reconocimiento.
La única verdad inconmensurable es la fe y valentía de ciertas personas en buscar la verdad como medio para alcanzar la propia libertad. Es más, incluso el genial director nacido en Chile llega a plantearse esta última importancia de esa infinita búsqueda, al filmar sin palabras y de un modo precioso que el mundo seguirá girando alrededor del sol, y este alrededor de las galaxias y estas alrededor de... hagamos lo que hagamos. Sencillamente maravilloso...
Me molesta... me molesta mucho el ensalzamiento excesivo en ciertos sectores de la profesión, bien quedó plasmado en la gala de los Goya, de la figura de Pedro Almodóvar. No negaré, sería ser cínico, subjetivo y enormemente inepto por mi parte, la enorme calidad de las películas del director manchego, películas de un género inclasificable muy influenciadas por el cine francés de la "nouvelle vague" e italiano como él mismo ha reconocido. Pero para hacer una obra maestra en cada género hay que estar un escalón por encima... en ese lugar donde habita Kubrick y otros muy pocos, y que ahora es ocupado también por Amenábar... (ya sé que Galán dirá al leer la crítica que me estoy otra vez creciendo demasiado, pero ya sabes primo de mi impulsividad cuando veo algo bueno).
Pues bien, como ya predije, el futuro Kubrick ya tiene su "Espartaco" y si sigo sin equivocarme... ahora, o más adelante, preparará una película más metafísica al estilo "2001, una Odisea del espacio". Y otra vez producirá una obra maestra.
Sin más dilación y esperando que el próximo trabajo de Alejandro Amenábar sea mejor entendido o no (me da igual) me despido hasta otra ocasión. ¡Saludos!
La única verdad inconmensurable es la fe y valentía de ciertas personas en buscar la verdad como medio para alcanzar la propia libertad. Es más, incluso el genial director nacido en Chile llega a plantearse esta última importancia de esa infinita búsqueda, al filmar sin palabras y de un modo precioso que el mundo seguirá girando alrededor del sol, y este alrededor de las galaxias y estas alrededor de... hagamos lo que hagamos. Sencillamente maravilloso...
Me molesta... me molesta mucho el ensalzamiento excesivo en ciertos sectores de la profesión, bien quedó plasmado en la gala de los Goya, de la figura de Pedro Almodóvar. No negaré, sería ser cínico, subjetivo y enormemente inepto por mi parte, la enorme calidad de las películas del director manchego, películas de un género inclasificable muy influenciadas por el cine francés de la "nouvelle vague" e italiano como él mismo ha reconocido. Pero para hacer una obra maestra en cada género hay que estar un escalón por encima... en ese lugar donde habita Kubrick y otros muy pocos, y que ahora es ocupado también por Amenábar... (ya sé que Galán dirá al leer la crítica que me estoy otra vez creciendo demasiado, pero ya sabes primo de mi impulsividad cuando veo algo bueno).
Pues bien, como ya predije, el futuro Kubrick ya tiene su "Espartaco" y si sigo sin equivocarme... ahora, o más adelante, preparará una película más metafísica al estilo "2001, una Odisea del espacio". Y otra vez producirá una obra maestra.
Sin más dilación y esperando que el próximo trabajo de Alejandro Amenábar sea mejor entendido o no (me da igual) me despido hasta otra ocasión. ¡Saludos!
lunes, 15 de febrero de 2010
¡Primera plana!: Billy Wilder, ciudadano americano
De todas las inolvidables comedias que rodó el genio del género yo me quedo sin duda con la insuperable "Primera plana".
Sí...sé que es difícil e incluso atrevido nombrar solamente un trabajo dentro de los magníficos veintiséis filmes que rodó y más de sesenta guiones que escribió, pero es en ésta, la antepenúltima de sus direcciones, donde las constantes de su cine de ritmo endiablado, situaciones grotescas, guiones rápidos, perfectamente escritos y enlazados, alcanzan su máximo nivel. Para qué hablar de la actuación de Walter Matthaw y Jack Lemmon... Todo el mundo que ha visto sus interpretaciones piensa que en la vida real tiene los mismos roles, y eso es sin duda, lo mejor que se puede decir de un actor.
Ningún crítico se atreverá a negar que Wilder fue y será el mejor guionista de la historia del cine, pero lo que nunca logré entender es que cómo un director con la suficiente sensibilidad como para rodar la mítica "El crepúsculo de los Dioses" siempre fue tachado de hombre despótico, cínico, arrogante y pragmático. Él mismo se empeñó en dar la razón a semejantes adjetivos con sus eternos ataques a sus contemporáneos directores europeos de cine mucho más simbólico y de otra finalidad. He aquí dos de sus famosas perlas lingüísticas: "Antonioni seguro que es un gran director, un gran artista. Pero en lo que a mí se refiere, soy incapaz de mantenerme despierto". "Sobre Ingmar Bergman debo decir que los críticos no tienen ni idea de lo que está diciendo, pero, pese a todo, les chifla... Existe una asociación internacional de ese tipo de críticos, capaces de extasiarse ante el asno muerto de Cocteau envuelto con telas encima de un piano".
Me encargaré de desmitificar esa merecida o inmerecida fama en la medida de lo posible: Billy Wilder nació en territorio hoy polaco, y tras la ascensión al poder de Hitler (su madre de raíces judías murió en un campo de concentración) se vio obligado a huir a Estados Unidos, donde empezó a trabajar haciendo guiones para la Paramount con su ídolo Ernst Lubitsch. Tras la muerte de este último dijo: "Nos hemos quedado sin Lubitsch. Peor aún, nos hemos quedado sin las películas de Lubitsch". Es verdaderamente elocuente y esclarecedor que la película que inspiró la vocación de Wilder según sus propias palabras fuese "El acorazado Potemkin" (menuda ironía... a semejante ciudadano americano).
Pero lo cierto es que la filmografía de Wilder no empezó siendo precisamente puro humor: "Cinco tumbas para el Cairo", "Perdición", "El crepúsculo de los Dioses", "Testigo de cargo"... incluso dentro de sus posteriores comedias pasamos de la crítica más sátira a la sociedad americana "Primera plana" a el lado más contrapuesto políticamente hablando "Un, dos , tres"; del cinismo de "En bandeja de plata" a la ternura e idealismo de "¿Qué paso entre mi padre y tu madre?" o "El apartamento". Esto nos da a entender, que a pesar de su declarado amor al más puro estilo de vida americano: "Del mismo modo que todo el mundo odia a Estados Unidos, todo Estados Unidos odia a Hollywood. Existe el profundo prejuicio de que todos nosotros somos tipos superficiales que ganamos diez mil dólares a la semana y que no pagamos impuestos; que nos tiramos a todas las chicas; que tenemos profesores en casa que dan clases a nuestros hijos de cómo subirse a los árboles; que cada uno de nosotros tiene dieciséis criados y que todos conducimos un Maserati. Pues sí, todo esto es verdad. ¡Aunque os muráis de envidia!"; nos encontramos ante una personalidad más interesante y profunda de lo que sus últimas películas parecen mostrar. Una cosa es segura, siempre llevó a cabo su famoso lema sobre cómo hacer películas : "Si el Cine consigue que un individuo olvide por dos segundos que ha aparcado mal el coche, no ha pagado la factura del gas o ha tenido una discusión con su jefe, entonces el Cine ha alcanzado su objetivo".
Me encargaré de desmitificar esa merecida o inmerecida fama en la medida de lo posible: Billy Wilder nació en territorio hoy polaco, y tras la ascensión al poder de Hitler (su madre de raíces judías murió en un campo de concentración) se vio obligado a huir a Estados Unidos, donde empezó a trabajar haciendo guiones para la Paramount con su ídolo Ernst Lubitsch. Tras la muerte de este último dijo: "Nos hemos quedado sin Lubitsch. Peor aún, nos hemos quedado sin las películas de Lubitsch". Es verdaderamente elocuente y esclarecedor que la película que inspiró la vocación de Wilder según sus propias palabras fuese "El acorazado Potemkin" (menuda ironía... a semejante ciudadano americano).
Pero lo cierto es que la filmografía de Wilder no empezó siendo precisamente puro humor: "Cinco tumbas para el Cairo", "Perdición", "El crepúsculo de los Dioses", "Testigo de cargo"... incluso dentro de sus posteriores comedias pasamos de la crítica más sátira a la sociedad americana "Primera plana" a el lado más contrapuesto políticamente hablando "Un, dos , tres"; del cinismo de "En bandeja de plata" a la ternura e idealismo de "¿Qué paso entre mi padre y tu madre?" o "El apartamento". Esto nos da a entender, que a pesar de su declarado amor al más puro estilo de vida americano: "Del mismo modo que todo el mundo odia a Estados Unidos, todo Estados Unidos odia a Hollywood. Existe el profundo prejuicio de que todos nosotros somos tipos superficiales que ganamos diez mil dólares a la semana y que no pagamos impuestos; que nos tiramos a todas las chicas; que tenemos profesores en casa que dan clases a nuestros hijos de cómo subirse a los árboles; que cada uno de nosotros tiene dieciséis criados y que todos conducimos un Maserati. Pues sí, todo esto es verdad. ¡Aunque os muráis de envidia!"; nos encontramos ante una personalidad más interesante y profunda de lo que sus últimas películas parecen mostrar. Una cosa es segura, siempre llevó a cabo su famoso lema sobre cómo hacer películas : "Si el Cine consigue que un individuo olvide por dos segundos que ha aparcado mal el coche, no ha pagado la factura del gas o ha tenido una discusión con su jefe, entonces el Cine ha alcanzado su objetivo".
En resumen, a mi modo de ver, Billy Wilder estaba muy por encima de unas u otras consideraciones morales y políticas, vivió como siempre quiso y escribió guiones de cine como jamás nadie lo ha hecho y es por eso precisamente por lo que su genio siempre será recordado.
"Recuerda que eres tan bueno como lo mejor que hayas hecho en tu vida"
Billy Wilder
Etiquetas:
secuencias inolvidables,
sueños de cine
domingo, 7 de febrero de 2010
¡Yo de mayor quiero ser como los hermanos Marx!
Yo de mayor quiero ser como los hermanos Marx... quiero que mi vida sea una continua sucesión de situaciones disparatadas, que la originalidad y el absurdo distinga mi vida de las demás, rutinarias e insoportables. Quiero en cada momento disfrutar, innovar y desafiar a los comportamientos previamente establecidos que me producen tal aburrimiento...
PD: Por favor pinchad el enlace.
Apocalipsis Now
¿Cree usted que el infierno es algo atemporal, algo que se encuentra en un recóndito escondite del más allá? No y rotundamente no. El infierno es algo creado por nosotros mismos, los hombres... Dios o el demonio no son tan retorcidos como para imaginar que la condición humana llegue a límites tan insospechados y sobrecogedores...no puede ser posible.
Esta es la sensación que puede usted tener al final de Apocalipsis Now.
La obra maestra de Coppola (lo siento por los fans de El Padrino) narra la historia del capitán Willard (Martin Sheen), el cual es enviado a Vietnam a un lugar de la jungla donde deberá localizar y matar al Coronel Kurtz (Marlon Brando), un ex boina verde que ha organizado su propio ejército y se deja adorar por los nativos.
Coppola decidió muy acertadamente adaptar por fin a la gran pantalla la novela "El corazón de las tinieblas", proyecto abandonado en su momento por su Dios personal "Orson Welles". Y el resultado ¡tras tres años de trabajo e innumerables problemas! es donde por fin alguien consigue proyectar el mismísimo infierno (al igual que Charles Laughton consiguió rodar el miedo en "La noche del cazador" o Stanley Kubrick rodó por primera vez y sin paliativos la violencia en "La naranja mecánica").
El genial director italoamericano plantea la película como el descenso a los infiernos del capitán Willard, un nuevo Dante que a medida que atraviesa la selva y observa el horror, el caos creado por la guerra (algo que acaba matando o volviendo locos a muchos de sus hombres) se va dando cuenta de que no cabe otra opción y que su destino final es conocer la maldad personificada. No tiene escapatoria... él mismo entiende que en el momento en el que se encuentre frente a frente con el coronel Kurtz, se verá reflejado en Él. El infierno se ha apoderado de su mente y lo deshumanizará por completo, como al antaño ejemplar coronel... la vanidad, la crueldad sin motivo y la locura lo invadirán. Ni Dante pudo imaginar algo similar.
La respuesta de Cannes a la esperada película fue: "La cinta no pretende enseñar la guerra de Vietnam, es la misma guerra de Vietnam..."
El rodaje, por supuesto, también fue una increíble agonía...entre otras muchos inconvenientes, Martin Sheen estuvo a punto de morir de un ataque al corazón durante el mismo... pero concluyó con una obra que sin duda pasó a la historia del cine. El comienzo de la película con el despertar en soledad y en su habitación durante la guerra del protagonista mientras suena "The end" de The Doors es sencillamente sobrecogedor, y la escena del bombardeo de los helicópteros con la cabalgata de las Valkirias de Wagner de fondo es historia del séptimo arte.
Solo me queda deciros que la veais de nuevo, ya que seguramente todos lo habréis hecho alguna vez, adentraros una vez más en los diversos niveles del infierno de Dante (Coppola) y miréis por última vez a Brando a los ojos mientras os dice: "No me juzguéis, el infierno está en mi cabeza, fue producido por todo lo que vi y sentí... y ya nada tiene remedio..." "This is the end... my only friend...the end"
sábado, 30 de enero de 2010
Pensamiento positivo
Aquí tenéis el nuevo ciclo: "Pensamiento positivo", algo necesario en estos días ¿verdad?.Pinchad en el cartel para ver mejor fechas y hora.
Si queréis experimentar como una buena película es capaz de levantar vuestro estado de ánimo, no faltéis. Estos son los ponentes:
Vivir (Akira Kurosawa) 1952: Paco Serrano (IES Los Pedroches)
En el estanque dorado (M. Rydell) 1981: David Hernández (IES Padre Juan Ruiz)
El asunto del día (G. Stevens) 1942: Juan Alfonso Romero (IES Jerez y Caballero)
Ed Wood (Tim Burton) 1994: Fran Michi
La fortuna de vivir (J. Becker) 1998: Nacho Galán (IES La Jara)
martes, 26 de enero de 2010
Como en un espejo
Como parece que ultimamente estamos algo existencialistas, ¿verdad Mario, Picón, Esther?... os voy a hablar hoy del mítico director escandinavo Ingmar Bergman y de la última película suya que he tenido oportunidad de ver: "Como en un espejo".
Es probable que la mayor parte del mundo lo recuerde por su magnífica y mítica obra "El séptimo sello" (filme de los que, como ya dije en una ocasión, ha traspasado los límites del arte cinematográfico para convertirse en un icono estético y temático dentro de la filosofía más existencialista y desesperanzadora). La temprana afición de Bergman al teatro y sobre todo su profunda admiración por Henrik Ibsen y August Strindberg, unidos a su complejo mundo interior , formaron los mimbres necesarios para crear uno de los directores más metafísicos que jamás ha existido.
En su obra, a pesar de la lógica y sana evolución, nos encontraremos siempre, en constante flotación, los temas que tanto le apasionaban y obsesionaban: Dios, el Demonio, la muerte, la vida, el dolor y el amor; y todo ello envuelto en una ambientación claustrofóbica, enigmática y mágica también. A Bergman no le interesaban los problemas mundanos, sus viajes eran siempre al interior del alma humana y es allí donde consigue estremecernos a todos.
Por eso sus películas son en blanco y negro (para darle la necesaria siniestralidad), influenciadas por el expresionismo, y de ritmo extremadamente lento, para esperar a que el espectador reflexione sobre cada secuencia, cada diálogo... ver una obra suyo supone un ejercicio demasiado difícil y profundo como para darle la velocidad propia del cine actual. ¿Estamos quizás ante el James Joyce del cine?
Para mí, el mejor ejemplo del excelente y prolífico trabajo de Bergman es "Como en un espejo", la película que probablemente mejor retrate las obsesiones del director. No quiero, una vez más, hablaros de ella. Os prometo que no es falsa modestia, si Woody Allen dijo que no ha habido ni habrá humano que exprese el más profundo existencialismo mejor que Bergman, no seré yo el irreverente atrevido que lo haga. Eso sí, preparaos para un costoso ejercicio que una vez que se consigue descifrar, provocará en vosotros la más profunda admiración y sorpresa. Hasta pronto.
Es probable que la mayor parte del mundo lo recuerde por su magnífica y mítica obra "El séptimo sello" (filme de los que, como ya dije en una ocasión, ha traspasado los límites del arte cinematográfico para convertirse en un icono estético y temático dentro de la filosofía más existencialista y desesperanzadora). La temprana afición de Bergman al teatro y sobre todo su profunda admiración por Henrik Ibsen y August Strindberg, unidos a su complejo mundo interior , formaron los mimbres necesarios para crear uno de los directores más metafísicos que jamás ha existido.
En su obra, a pesar de la lógica y sana evolución, nos encontraremos siempre, en constante flotación, los temas que tanto le apasionaban y obsesionaban: Dios, el Demonio, la muerte, la vida, el dolor y el amor; y todo ello envuelto en una ambientación claustrofóbica, enigmática y mágica también. A Bergman no le interesaban los problemas mundanos, sus viajes eran siempre al interior del alma humana y es allí donde consigue estremecernos a todos.
Por eso sus películas son en blanco y negro (para darle la necesaria siniestralidad), influenciadas por el expresionismo, y de ritmo extremadamente lento, para esperar a que el espectador reflexione sobre cada secuencia, cada diálogo... ver una obra suyo supone un ejercicio demasiado difícil y profundo como para darle la velocidad propia del cine actual. ¿Estamos quizás ante el James Joyce del cine?
Para mí, el mejor ejemplo del excelente y prolífico trabajo de Bergman es "Como en un espejo", la película que probablemente mejor retrate las obsesiones del director. No quiero, una vez más, hablaros de ella. Os prometo que no es falsa modestia, si Woody Allen dijo que no ha habido ni habrá humano que exprese el más profundo existencialismo mejor que Bergman, no seré yo el irreverente atrevido que lo haga. Eso sí, preparaos para un costoso ejercicio que una vez que se consigue descifrar, provocará en vosotros la más profunda admiración y sorpresa. Hasta pronto.
"En Como en un espejo se sostiene que toda idea de Dios creada por seres humanos produce necesariamente un monstruo"
miércoles, 20 de enero de 2010
¿Por qué los llaman clásicos?

Pues bien, acabaron las proyecciones de este ciclo que una vez más resultó productivo en entretenimiento y enseñanza. Aquí tenéis el cartel de todas las películas proyectadas, gracias a los asistentes, a los cuales animamos a repetir en el siguiente ciclo que promete ser muy interesante: "Pensamiento positivo". Cuando David tenga elaborado el cartel con los títulos, fechas y lugar, lo pondremos en la página invitándoos a todos a asistir. ¡Hasta pronto!
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